Me parece que lo que hay que destacar de la evolución de la red en World Wide Web es el protagonismo que toman los usuarios. Así como algunas veces no tenemos en claro que los protagonistas de los procesos sociales y de la historia somos las personas comunes, esta posición de constante exposición pública y prácticamente la disolución de lo individual, es un proceso imparable y que inexorablemente marcará nuestras acciones virtuales. Debemos aprender a convivir en un espacio colaborativo que exige nuestra intervención y nuestro conocimiento para poder guiar el material con la cual trabajamos: los alumnos, las asignaturas, la institución escolar... Tenemos que ser capaces de encontrar soluciones distintas y caminos diferentes a la resolución de los problemas que no tienen una respuesta estructurada, tal cual la aprendimos. Esta situación social de apertura es una de las bases en las cuales se sustenta la Internet 2.0 y es la que tendremos que aprender a manejar en el enfoque de nuestras prácticas educativas para llegar a tener un atisbo de lo complejo de la ciudadanía virtual de la cual habla Jordi Adell.
María Alejandra Martín